FESTIPULENTA!

November 18, 2009 on 4:14 pm | In Fechas, Uncategorized | 1 Comment

PRIMER DIA, 21HS PUNTUAL:

SABADO 28 DE NOVIEMBRE: FÚTBOL - LA PATRULLA ESPACIAL - PRIETTO VIAJA AL COSMOS CON MARIANO - LOS REYES DEL FALSETE - DCHAMPIONS

SEGUNDO DIA:

DOMINGO 29 DE NOVIEMBRE 20HS PUNTUAL: EL MATÓ A UN POLICÍA MOTORIZADO - SR TOMATE - COMPAÑERO ASMA - GO NEKO!

EN EL SALÓN IRREAL, PERÓN 128. ENTRADA 15 PESOS

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crónicas ex jovenes- rosario

November 14, 2009 on 9:24 pm | In Uncategorized | 2 Comments

Viajando con una especie de hielo ventoso soplando en su cuello, debilitando su existencia, se dirigió a uno de los tripulantes de turno, empleado en la atención pública de aquella nave con destino al imperio rosarino, el espíritu de Sócrates, quién dijo así.

SOCRATES: ¿cree UD. que ésta es una buena empresa de viajes? Le ruego se abstraiga de la idea de pertenecer a ella, por un segundo, y se deba enteramente a la verdad.

TRIPULANTE: sí, lo creo. Más no condiciona mi relación laboral mi opinión personal. Por Zeus, que es así.

SOCRÁTES: y dígame ¿no cree que es propio de una buena empresa de viajes asegurar a sus pasajeros un viaje tranquilo y confortable en tanto esté a su alcance?

TRIPULANTE: así lo creo, Sócrates.

SÓCRATES: bien, pues mejor viajen, más favorable será para la empresa… en el comentario popular se hablará bien de ella. Por otra parte, no sería digno de un pasajero el exigir lo que es absurdo por imposible, inmoral o simplemente porque no corresponde ¿no lo cree así?

TRIPULANTE: así lo creo.

SÓCRATES. Y a UD le parece absurdo por imposible, inmoral o que no corresponde, hacer el favor de bajar un poco la intensidad del aire acondicionado?

TRIPULANTE: Es un política de la empresa, señor. La temperatura está fijada y la orden hemos recibido de no interponernos ante los mandatos.

SÓCRATES. La ley es la ley. Si no me equivoco, también prometió falsamente mantener este diálogo respaldándose en su propia opinión sin ser condicionado por su relación laboral.

TRIPULANTE: pido disculpas por ello. Mi palabra quizás no vale nada ahora, le ruego sepa entender.

SÓCRATES: tengo el cuello congelado, no puedo pensar en otra cosa. Miro las piernas de aquella dama y ni eso me alivia el viaje. Bueno, retírese entonces. No hay nada que pueda hacer por mí.

TRIPULANTE: me retiro con su permiso y le entrego mis disculpas nuevamente.

SÓCRATES: ¿cómo puedo creer en sus disculpas si no puedo creer en su palabra? Las aceptaré igual, y omitiré también cualquier comentario acerca de la película de Robin Willams seriecito.

TRIPULANTE: como dice?

SÓCRATES: Nada, nada. Marchaos! Enviad a vuestro patrón mi sugerencia. Sin ánimo de ofensa. Soy filósofo y soy viajante, más no soy vigilante.

El dolor de cuello continuó, el frío insoportable, tan insoportable como la mujer que con aire elegante hablaba a viva voz por un Nextel diciendo cosas de este tipo: “dos mil pesos, dos mil pesos! Lo voy a matar, ese tipo es un mentiroso de mierda. Má, yo se lo dije en la ca-ra, sos un ladrón. Se quedó helado! Porque yo soy fina, pero cuando me pongo en perra… eh? No te escucho! Hablá fuerte, má. No sabés usar un Nextel? Ay, no podés ser tan idiota…” y siguió hablando en ese tono. Sócrates desistió de solo imaginar en dialogar con aquella mujer, quién junto a la corriente de aire frío no dejaron dormir en todo el viaje al capo.

Max llegó al lugar del recital, aún era temprano, la tarde estaba cambiando. Había llovido, pero ahora el viento corría las nubes, el espacio abierto al lado del río era asistido por una brisa constante que hacía a los viejos sentirse jóvenes, a los jóvenes sentirse niños, y a los niños sentirse aun no nacidos. Los pájaros volaban, los mosquitos picaban, las lombrices hacían esos movimientos locos sin nada más que hacer, que triste nacer lombriz. Lo único que se puede hacer es moverse como una lombriz, y alguien pasa y piensa ¿para qué existe esa lombriz? Pero a veces uno siente que lo miran como si fuera una lombriz, sólo que en vez de movimientos raros lo que tenemos es un corte de pelo malísimo, un pantalón y una remera de el talle equivocado y la confusión de haber nacido humanos y ser concientes de que somos peores que una lombriz. Todo esto se sacudía en la mente inquieta de un ex joven, solo en santa Fe, esperando a que mariano, su compañero de viaje, llegue. Dicen que viajan a no se donde, pero en definitiva viajan por separado, una exposición clara de la crisis que atraviesa este exitoso grupo de rock. Subió los ciento catorce escalones de lo que aparentaba una pirámide, pero sin pirámide, y una vez arriba el extenso río se sacudía como un enjambre de lombrices salvajes, las olas sacudían un viejo y enorme barco mercante que viajaba rumbo a Hong Kong. Se sentó a contemplar éste espectáculo silencioso, natural, urbano, carnal y aventurero que era estar sentado tomando café doble cortado con tostados de queso, y el viento soplaba y rejuvenecía, traía a la memoria momentos vividos hace largos años, personas que se fueron, amores que murieron, pero el viento es una energía que se renueva a cada instante y cada suspiro que el viento lanza da vida, nueva vida, y a veces viene lo bueno y a veces lo malo, pero lo que a uno le toca es obrar de acuerdo a su propia filosofía. Como dijo Sócrates al viajero, tales verdades y bajo circunstancias desfavorables, nunca se entregó a sus brotes sicóticos, siempre la calma, sabia y pasiva calma, aunque dentro de sí un río salvaje de lombrices se sacuda, afuera hay personas, seres que no merecen enterarse de eso, la privacidad de estar sacudido por ideas, por olas que mueve el viento que todo lo renueva, y a todo rejuvenece. Abrió el libro en la página 47 y leyó: “… y hasta las historias más fieles, sino cambian ni aumentan el valor de las cosas para hacerlas más dignas de ser leídas, por lo menos omiten en ellas casi siempre las circunstancias más bajas y menos ilustres, de donde resulta que el resto queda desfigurado…” casi se detiene a pensar en esto. Una llamada llegó al muchacho, mientras contemplaba todo este universo. Era ruobert, su detective privado, “Max, ya estamos acá bajá pronto, no querrás vernos enfadados, no es así hijo?” colgó y dejó treinta pesos de propina y diez para el café. Caminó costeando el río, la noche llegó de un instante a otro. Bajó los ciento catorce escalones y allí estaban. Marian y ruobert. Marian era un sujeto fornido, de sombrero y camisas impecables, solo que llevaba bermudas y eso a ruobert lo sacaba de quicio. Ruobert apagó su cigarro en el hombro de Max, el joven trovador, y dijo silenciosamente “¿quieres probar ese maldito sonido de una vez? ¿Por qué vistes así? ¿Quieres que la maldita policía nos vea? Andar contigo es como andar con un perro verde.” Probaron el maldito sonido y se dirigieron al hotel. Antes de ellos entró un diputado y luego un prestigioso comerciante. No había caso, el plan no estaba funcionando.

Las habitaciones eran individuales, amplias, llenas de luz, con camas matrimoniales, extensas y cómodas, ideales para el sexo descontrolado con tres japonesas y un lagarto untado en mantequilla de maní. Pero no había japonesas, ni lagartos, y el tiempo les jugaba en contra. Así que se dieron unas duchas heladas, para despertar la sangre, pusieron el grito en el cielo y se dirigieron al lugar del ruoc.

La velada tenía por motivo la celebración de los 40 años de la llegada del hombre a la luna. Un hecho que conmovió al mundo entero, las lágrimas de todos los norteamericanos inundaron nueva jersey. las bandas fueron delicadamente elegidas por sus nombres, perfectos para la ocasión: Benigno lunar, los astronautas y ruobert viaja al cosmos con marian & max. El salón donde se presentaban era un túnel subterráneo, en el parque España, el público se ubicaba en unos asientos tipo teatro, y afuera había un patio enorme con altos árboles prolijamente ubicados en un camino donde se vendían cervezas de litro a diez pesos, y había chichis que reían y fumaban bajo las estrellas. Sobre la alfombra del escenario una larga lombriz se contorsionaba y pudo advertirse de esto luego de que una mujer ocupada en el sonido pegó un grito descomunal. Éste hecho creo que fue lo más significativo de toda la noche, las bandas tocaron, la gente aplaudió, salió, se fue el vendedor de cervezas y bajo la lluvia de noviembre caminaron unas cuadras hasta el hotel. Luego de emborracharse en una fiesta y llegar a la cuenta de que no tenía mas sentido seguir ahí escuchando canciones de los 90s y pisar globos sin entender que pasaba en la vida, Marian, max y ruobert se subieron en un taxi ocupado y fueron hacia el hotel. El chofer tenía a su lado nada menos que a su mujer, una anciana que reía a carcajadas y entonaba con voz dulce sus medidas palabras. Iban ahí, en medio de la lluvia tomados de la mano. Ruobert estaba asqueado de ver aquél espectáculo, encendió dos cigarrillos a la vez y dio un trago a su scotch. Los jóvenes corrían por las calles, bajo la tormenta que nadaba calle abajo. Reían, irresponsables, hipnotizados por el alcohol y el amor enfermo. Los vagabundos acostados bajo cartones, diciéndose chistes para pasar el tiempo. Los tres hombres de jopo se introdujeron en aquél lujoso hotel y durmieron en sus habitaciones individuales, en sus camas matrimoniales, faltos de vida, de amor y de piedad. Y de japonesas y lagartos. Buscaron desanimados un mínimo entretenimiento en las pantallas de TV, persecuciones policiales, norteamericanos por todos lados. En la luna, en la tele. Unos auténticos genios para el resto de la humanidad. Guardaron los jabones ensobrados con la inscripción Hotel Libertador en sus bolsos de recuerdo, tomaron unas píldoras y se acostaron a dormir. Al día siguiente debían volver a buenos aires, al cumpleaños de nacho. Un acontecimiento sin igual, otra velada de ruoc. Sin hoteles, ni lombrices, ni vientos que rejuvenezcan. Rosario quedará por siempre tatuado en sus corazones, y el espíritu de España vivirá en cada bocanada de aire que se respire. Norteamérica será por siempre idolatrada y vitoreada, fuente divina de las culturas venideras. Los soldados debían descansar, fue una larga batalla. Entonarán para sí los himnos correspondientes llegado el día, con el fin de recordar aquella época de la vida. Aquél glorioso episodio.

viernes en rosario y sabado en plasma, lo dice la niña que ve el futuro posta

November 8, 2009 on 9:38 am | In Uncategorized | No Comments

Viernes 13 de noviembre, Rosario

PRIETTO VIAJA AL COSMOS CON MARIANO
LOS ASTRONAUTAS
BENIGNO LUNAR (CÓRDOBA)

Centro Cultural Parque España 21.30

sábado en el cumple de nacho en plasma, junto a los go neko!

piedras 1856, 23hs, entrada 10 pesos